OPINIONES DE UNA MARCIANA

Por: Jessica Torpoco

OPINIONES DE UNA MARCIANA

Por: Jessica Torpoco
<  Agosto 2008  >
L M M J V S D
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
Buscar
Blogs Favoritos
Sindicación
Terra Blog

09.04.08

LA DEMMOCRACIA ES UN MEDIO Y NO UN FIN

A publicarse este Domingo a las  10am

06.04.08

La educación que a nadie le importa

La educación que a nadie le importa

Lima, 06 de Abril de 2008
Por: Jessica Torpoco

La palabra educación se ha convertido en una varita mágica que con solo mencionarla resuelve los problemas estructurales de índole social y económico de nuestro país. Hace décadas, mas por costumbre que por definición , se hacia una diferencia entre la educación y la instrucción, siendo esta última relacionada a los conocimientos y que se debía impartir en los colegios y la primera la que se debía brindar en el seno de la familia, quizás por ello la insistencia de afirmar que la familia es la célula base de la sociedad.

No obstante, esta aparente división sabia y coherente, la educación es una sola y debemos entenderla como un proceso de vida mediante el cual se desarrollan las competencias personales como las inteligencias múltiples, el significado de la vida, el descubrimiento de uno mismo, la autoestima y sobre todo la cosmovisión, es decir, el cristal con el que miramos, y  por otro lado, no debemos dejar de lado a las competencias superficiales relacionados al procesamiento de datos y manejo de información en su fase básica y a la generación de conocimiento en su expresión elevada.

A lo largo de la historia de la humanidad, las escuelas siempre han estado relacionadas al principal quehacer humano, así en la época de la agricultura, no era necesarios que los niños aprendieran actividades fuera de las tareas del campo, en cambio en la época industrial, era importante educar a los niños en temas relativos a las fabricas y para ello se establecieron escuelas donde se privilegiaba el uso de reglas y normas de fiel cumplimiento, de esta manera se estaba preparando a los niños para que de adultos sean la mano de obra de los centros industriales con costumbres parecidas a la de los adultos, sirenas o campanas a la hora de ingreso, recreo y salida.

En nuestros días se mantienen estas costumbres, principalmente dicen porque a los niños debemos prepararlos para el futuro, dotándolos de conocimientos y habilidades, el cumplimiento estricto de normas y reglas de conducta que le permitan desenvolverse en su trabajo futuro. Con este enfoque estamos asumiendo y damos por hecho que la educación debe estar orientada a la formación de ciudadanos que respeten las leyes y que se desempeñen en las actuales industrias orientadas a la producción de bienes tangibles.

Por otro lado, muchos dicen que estamos en la era del conocimiento y las industrias de los países desarrollados han girado a la producción de bienes intangibles basados en el conocimiento. IBM, paso de fabricar computadoras a brindar servicios de consultoría mudando su fabricas a países subdesarrollados, ahora su principal actividad es vender conocimiento, lo mismo sucede con las demás transnacionales bajo modelos variados. Para ello, los empleados que son los que generan conocimiento, trabajan fuera de la compañía, no tienen horarios, están acostumbrados a resultados, predomina la construcción y mantenimiento de su imagen, el éxito personal; entonces surge la pregunta, ¿es necesario seguir educando con reglas y normas de rígido cumplimiento?.

Muchos expertos en educación y educadores, plantean diversos modelos educativos, utilizando diversas herramientas pero en el fondo es mas de lo mismo, porque no están desarrollando los recursos humanos para lo que se necesita, generar conocimiento y para ello, se debe partir por una transformación radical de la educación, flexibilizando a su expresión mínima el uso de normas y reglas de conducta por la enseñanza del concepto de la libertad y los limites que ellos mismos deben darse, la enseñanza del ejercicio de sus derechos y obligaciones en lugar de la interminable lucha por sus derechos y el olvido de sus obligaciones, el respeto al estado de derecho, el entendimiento del libre mercado y el respeto a los derechos humanos.

Un niño debe tener sus propios pensamientos, debe construir sus propias convicciones, empezar a definir sus propias creencias políticas y adoptar sus propias decisiones, escoger sus propios modelos y establecer sus propios limites, sin dogmas, sin recetas, sin “paporretas” y ser responsable del uso de su libertad, así evitaremos a niñas embarazadas, profesionales fracasados, luchadores sociales que viven del dolor ajeno y sobre todo, una nueva generación que sepa explotar racionalmente nuestros recursos naturales que son “saqueados” por los neoliberales que en realidad son los derechistas mercantilistas sin patria, sin nación y que corrompen a los pueblos.

Finalmente, la civilización del futuro, pecando de idealista si es que es pecado, será aquella sin estado o con uno muy pequeño, sin leyes o con las estrictamente necesarias, la gente se comunicará mediante el intercambio de conceptos, propósitos y quedara como parte de su evolución el uso de las reglas gramaticales o continuará siendo el lenguaje primario. Cualquier transformación de la educación debe apuntar a lograr una sociedad mas equitativa, bajo cualquier criterio de equidad aceptado por sus integrantes.

http://jessicatorpoco.blog.terra.com.pe

29.03.08

EL PODER DE LOS CONSUMIDORES

El poder de los consumidores

Lima, 30 de Marzo de 2008
Por: Jessica Torpoco

En 1980, Michael Porter, gurú de la estrategia de los negocios, escribe el libro, “Estrategias competitivas: técnicas para analizar las industrias y competidores”, donde establece su famoso modelo de las cinco fuerzas que determinan los efectos de la rentabilidad en el mercado a largo plazo, siendo una de estas fuerzas, el poder de negociación de los consumidores. Porter indica que, un mercado no será atractivo cuando los clientes están muy bien organizados y el bien o servicio que ofrece la empresa, tiene varios o muchos productos sustitutos.

Lo anterior nos indica claramente, que el libre mercado, no es tan libre como dicen que es, hay reglas implícitas como las mencionadas anteriormente y es importante que los ciudadanos la conozcan, porque muy pocos de ellos saben el poder que tienen para modificar el comportamiento del mercado de acuerdo a sus propios intereses y para ello es importante organizarse creando una nueva cultura de elección de productos (bienes y servicios), que debe estar basada en el precio y la satisfacción del consumidor.

En ese contexto y ante la subida de los precios de los artículos de primera necesidad, independientemente de lo que pueda hacer el gobierno que siempre su actuación fue inadecuada por decir lo menos, los consumidores tienen el poder de organizarse y utilizando las propias reglas del mercado, regular los precios comprando productos sustitutos, eligiendo a otro proveedor del producto, realizando sus compras otro día de la semana y sobre todo, hacer un esfuerzo para NO pagar precios elevados de los productos que estamos acostumbrados a consumir.

Un ejemplo práctico de lo expuesto es lo que viene ocurriendo con Wong y Metro, a raíz de la campaña antichelena emprendida por los propios empresarios peruanos apelando al patriotismo, la empresa desde que fue adquirida por un grupo chileno ha comenzado a tener bajas significativas en sus ventas y posiblemente el año 2008 sea un año que arroje perdidas, de continuar este comportamiento, los consumidores estarían siendo los soldados del siglo XXI que podrían “aniquilar al enemigo” dejándolo fuera del mercado.

Con respecto a los servicios de telefonía, sobre todo los teléfonos celulares, el propio mercado ha bajado sustancialmente los precios de los equipos, sobre todo bajo la modalidad de prepago, sin embargo, la calidad del servicio también se ha reducido notablemente y la disponibilidad de usar el servicio prácticamente llega al colapso cuando suceden eventos multitudinarios como fiestas o desastres naturales como son los sismos.

Ante esta situación, también el consumidor tiene el poder, empezando por cambiarse de operador, ponerse de acuerdo en hacer llamadas multitudinarias el mismo día y a la misma hora, como por ejemplo, los viernes a las 6:30pm, esto significaría que cada viernes los servicios colapsen y obligaría a las empresas a mejorar los niveles de servicio y sobre todo la disponibilidad del mismo o simplemente salir del mercado.

Recuerden la frase: el consumidor siempre tiene la razón, y estas reglas implícitas del mercado, son válidas también para elegir a nuestros servidores públicos, los políticos que nos gobiernan, no solo esperemos lo que pueden hacer las autoridades, aprendamos a ejercer nuestros derechos que posiblemente no están explícitamente detalladas en las leyes, sino que están en el mercado, en el cual somos actores principales y ejerzamos el poder que tenemos.

http://jessicatorpoco.blog.terra.com.pe

16.03.08

LA CULTURA DE LO OBVIO

Mas allá de lo evidente

Lima, 15 de Marzo de 2008
Por: Jessica Torpoco

Uno de lo acontecimientos que marco la historia de la humanidad y al que no se le dió la importancia del caso, ocurrió a finales de los años 70, el conocido Bill Gates pretendió que IBM fabricara masivamente computadoras personales a las cuales él y sus socios le venderían el sistema operativo DOS. Sucedió lo obvio, IBM experto en fabricar “Mainframes” creyó que la oferta de Gates era descabellada porque era inconcebible masificar el uso de PCs que solo estaban dirigidos a un segmento de mercado de diversión. Historias como esas hay muchas, lo mismo sucedió cuando al inventor de la fotocopiadora, los inversionistas le preguntaban, ¿a quien le interesaría sacar copias del mismo documento?, claro ahora la historia es otra.

Lo anterior, me recuerda a lo que viene sucediendo en la mayoría de países latinoamericanos, por nuestra propia cultura evaluamos, revisamos y opinamos basándonos en lo evidente, nos gusta pisar terreno conocido y seguro y ello nos consolida mas y mas en la cultura de lo obvio. Imaginemos que alguien pretenda construir un tren bala entre algún puerto del Perú y otro en Brasil, uniendo el Pacifico con el Atlántico, o quizá construir una nueva ciudad en la entrañas de la selva cuzqueña como La Convención con aeropuerto incluido, hoteles 5 estrellas y dejar que la ciudad imperial sea un centro de peregrinaje y generación de miles de empleos para sus habitantes con esa mezcla cultural impresionante que se viene dando hace varias décadas; obviamente para la mayoría sería considerada una locura.

De acuerdo a lo planteado, podríamos adoptar el lema: “Perú, mas allá de lo evidente”, en lugar de agredir a la mayoría de compatriotas que fueron educados bajo la cultura de lo obvio y estigmatizándolos como los perros del hortelano. Entonces, ¿que debemos hacer?, ¿como cambiar la cultura de lo obvio que se ha convertido en la principal cadena de esclavitud moderna de cualquier ciudadano peruano?

 

La respuesta es también obvia, mirar mas allá de lo evidente, empezando por desterrar los mitos del siglo XX, referido a las escuelas publicas donde solo se aprende a “fotocopiar” el conocimiento existente, pretender que los niños aprendan a través de la historia haciéndola ver como madre y maestra, replantear el rol de la familia y sobre todo, acostumbrar a los ciudadanos que los premios se reciben por lograr resultados, contrariamente a lo que se viene haciendo, premiar a la intención, al merecimiento, al esfuerzo o al trabajo que por si solos no representan nada.


Adicionalmente, las universidades juegan un papel vital en todo este cambio cultural: la generación de proyectos de inversión con capital peruano, sí, el que tanto ha explicado Hernando de Soto en su libro el Misterio del Capital y parece que nadie entendió o quizás muy pocos lo leyeron y que no fue inventado o creado por él, sino simplemente es el relato de lo que ocurre en civilizaciones mas desarrolladas, allí se explica que cualquier ciudadano peruano es capitalista desde que posee una propiedad formalizada (registros públicos) y las verdaderas empresas públicas, son aquellas que deben pertenecer a los peruanos a través de la posesión de acciones cotizadas en la bolsa de valores.


Bajo este enfoque de cambio cultural, también esta la erradicación de la ideología venga de donde venga para resolver los problemas o generar desarrollo, lo único real y cierto para los pueblos desarrollados ha sido el beneficio mutuo, que en la mayoría de casos pasa por el beneficio económico.

Quiero terminar, llamando la atención que si el Estado NO propicia un cambio cultural de inmediato, estará firmando el acta de defunción de algunos departamentos del sur del Perú que pueden en el mejor de los casos agruparse bajo cualquier criterio para formar un nuevo Estado o en el peor de los casos, pasar a ser parte de otro país.

http://jessicatorpoco.blog.terra.com.pe

 




10.02.08

¿El poder nace del fusil?

No, el poder nace de una nueva cosmovisión colectiva

Lima, 10 de Febrero de 2008

Por: Jessica Torpoco

Recibo diariamente correos electrónicos de peruanos insatisfechos de lo que viene realizando el gobierno peruano a través del Ministerio de Defensa en relación al conflicto limítrofe con Chile, el principal cuestionamiento es la poca entereza del gobierno para que de una vez por todas compre armas para “mantener” el poder disuasivo que aparentemente lo hemos perdido; por otro lado, le increpan al gobierno, permitir que los chilenos ingresen a nuestro territorio como Pedro en su casa y se den el lujo de hacer inversiones sin restricciones y piden a los ciudadanos que no compremos en tiendas chilenas como Ripley, Saga, Tottus y últimamente Wong, a este paso, pediremos que ningún peruano trabaje para los chilenos, ¿esa es la solución?

Por otro lado, veo a una sociedad peruana fracturada en dos bandos, los que creen firmemente en mantener el “estatus quo” de nuestro sistema y los otros, que creen que el Perú debe volver a sus raíces oriundas como hereditarios del gran imperio incaico. Lamentablemente, ambos padecen de lo mismo, mediocridad personalizada en Don Conformista que le gusta festejar cualquier cosa como el día del pisco, comer ceviche en la playa, bailar y beber licor en Asia creyéndose en su borrachera capaz de conquistar el mundo, criticar a su compatriota que tiene éxito en nuestro país y festejar como suyo cuando triunfo internacionalmente, mirar al extranjero como al imbécil que lo único que sabe hacer es trabajar, y por último, convertir en enemigo a cualquiera que no tenga esa visión del mundo llamada cosmovisión.

Pareciera que a nadie le interesará darse por enterado que el éxito e imagen colectiva y el desarrollo de un país proviene del desempeño individual de sus integrantes, lo que ha sucedido con los tigres asiáticos simplemente le hemos adjudicado a una excelente educación impartida por el gobierno y el desarrollo de los chilenos le endilgamos a su genética traicionera que les a permitido traicionar a sus hermanos vecinos y algunos despistados creen que el nuevo Chile es obra de Pinochet. ¿Porque no reconocer que el éxito de ellos y de cualquiera que lo tiene es gracias al esfuerzo y sacrificio bien direccionado hacia metas concretas, somos tan mezquinos de concederles por lo menos eso ya que territorio no les daremos ni un cm.?

Entonces que hacer con ciudadanos peruanos que viven el futuro viendo por el espejo retrovisor y llaman orgullosamente a eso: “la historia, madre y maestra”, ¿como invertir en armamento sabiendo que tenemos unas FF.AA moralmente destrozadas y organizacionalmente preparadas para guerras convencionales con tanques y morteros, priorizando la instrucción física de nuestros soldados para una pelea cuerpo a cuerpo y con bayoneta?; ¿Cómo seguir educando en nuestra universidades para “votar” profesionales estandarizados (aprenden como zombis las mal llamadas “buenas practicas”), en serie y en cantidades mayores a la demanda del mercado?, ¿Cómo lograr que empresarios que reclaman la compra del producto nacional, nos vendan productos de calidad y a precios competitivos sin echarle la culpa al gobierno por no facilitarle el NO pago de impuestos bajo cualquier triquiñuela?, ¿Cómo hacerle entender al ciudadano mas menesteroso que el dueño de su destino independientemente de lo que pueda hacer el gobierno, es responsabilidad de uno mismo?.

Preguntas complejas que no las ha resuelto ningún sistema de gobierno ni de derecha ni de izquierda, ni civil ni militar sino que es producto de la adquisición de nuestra cosmovisión, de nuestra manera de querernos y apreciarnos, de nuestra forma de competir primero con nosotros mismos y luego con los demás, de la adecuada distribución de nuestro dinero y tiempo, de la manera como sacamos ventaja de la adversidad y sobre todo de cambiar de enfoque en la utilización de nuestro territorio, que por intereses de la oligarquía de siempre, nos han dicho que es nuestra (nunca lo fue) y debemos defenderla con nuestra propia vida, como lo hicieron tontamente nuestros antepasados unidos a través de nuestros símbolos patrios que lamentablemente ya no unen a nadie.

El mundo siempre ha sido movido por el comercio y durante toda la educación impartida por los colegios nacionales y privados ha sido decirnos que el comercio es la peor actividad, es casi lucrar con la necesidad ajena, es inmoral hacerlo, talvez por ello que los negocios entre familiares peruanos nunca dieron resultado como si ocurre con los judíos. Hoy más que nunca, vemos que el comercio sigue moviendo al mundo y se sigue insistiendo que los que se dedican a esa actividad son mercantilistas y que lo único que le interesa es el dinero.

Somos un país lleno de prejuicios comerciales que casi la llevamos como parte de nuestros genes y somos presas fáciles de los que desde niños fueron educados en culturas que han privilegiado la formación de los ciudadanos en ese sentido. Pregúntense cual es el objetivo de un padre que educa en la universidad a su hijo, en la mayoría de casos, para que sea empleado de alguna empresa y si es del Estado mejor, porque es seguro. Muy pocos privilegian la educación de sus hijos para que sean generadores de riqueza, creadores de empleo, emprendedores que hagan caminar la economía continental como de alguna manera lo hacen los chilenos, talvez por la poca riqueza territorial y que se han dado cuenta que la única manera de extender su prole es ejerciendo dominio económico en sus vecinos.

No sigamos distrayéndonos con conflictos armados, trabajemos buscando primero la excelencia personal y luego la excelencia colectiva, eduquemos a nuestros hijos formándolos para la adversidad, con espíritu analítico y autocrítico, no recordemos la historia que nada bueno nos traerá porque solo genera discusión sobre lo que realmente paso, prepararemos a los mas menesterosos compartiendo esquemas mentales de desarrollo, los que tuvimos la suerte de surgir con ayuda o solos, tenemos una responsabilidad social; ante lo expuesto, solo queda esperar un cambio generacional contrariamente a lo que vaticinan los mas antiguos, que dicho sea de paso se jactan de haber vivido en el Perú como si hubiera vivido en el primer mundo, con tristeza les digo que este país siempre fue pobre y ellos no lograron colectivamente cambiar esta situación, antes por el adoctrinamiento a través de la educación y ahora por la propia inercia de sus habitantes.